“Desde las esporas habitantes de mi crucifixión esplendorosa, escribo.”
Adrián Terracciano nació en el año 1974, Poeta y Bohemio sangrante de metáforas,descifrador de quimeras.
Escribe desde los quince años. En 1990 obtuvo el Primer Premio de Poesía "Crear y Recrear" organizado por la Fundación Banco Bica, Chajarí, Entre Ríos, Argentina.
En el año 1995 co-fundó el grupo poético "Pléyade Víctor Rafael", obteniendo al año siguiente el Premio Municipal de Cultura.
En el año 2000 fue premiado por Ediciones Tinta Nueva (La Habana, Cuba) y fue publicado en esa Antología.
Participó ese mismo año del "Grupo de los Lunes", grupo que se reunía en la “Casa-Biblioteca Evaristo Carriego”.
Participó de numerosas Antologías de Argentina.
Publicó su primer poemario “Pupilario” en el año 2016 con la Ed. Quelión.
Ferviente participante del movimiento poético en Bs. As. – Argentina, hasta el año 2018.
Publicó su segundo poemario “Exilio de latidos” en el 2018, también con la Ed. Quelión, donde refleja su vanguardismo y su amor por el creacionismo literario.
En el año 2019 publicó “Cadaveres”, poemario escrito, todo por whatsapp, junto a otros poetas argentinos.
Actualmente reside en Pitalito Huila – Colombia.
Fue el conductor del programa radial “Verbonautas”.
En la actualidad es el conductor del programa radial: “Versamorfosis Radio”
Fue emitido por “Radio Magic Internacional”
junto a su directora: Adelina Carrillo.
Trece
Ayer te encontré infinita
más que un puñado de soles
más que una porción de desierto
en una lágrima.
Te vi, infinita
tu sonrisa de nube
acariciaba este cielo sin cometas
este mundo sin sentido
este silencio sin pausa.
Ayer te encontré inmensa
gigantesca
finita de un pasado
lleno de ausencias.
Tu rostro constelado de luces
tu interior camuflado de tristeza
todo, todo te hace diferente
tu belleza de espejos
tu libertad de pájaros
¡tú, tú y Tú!
mujer sin maquillaje en el alma
sin ayeres ni ocasos
sin mañanas ni futuro
Mujer sin tiempo y sin espacio.
Estas palabras pueden más
que mil trozos de poesía
esta estridencia de verbos
es tan chiquita
que se pierde entre tus formas.
Ayer te encontré infinita
más que un dilubio de sangre
más que el adiós
dibujado en un llanto.
Látigo invisible
la muerte como daga
un inmueble derrumbe
herrumbre desalmado
de mi biogénesis tangente.
Mi yerma flotación
en un tiovivo galáctico
clarifica lo volátil
voltereta astrolabio
estómago sideral
que desintegra
lo que alguna vez
trazó mi morfosis
de escandalosa abstracción.
Diez
Para aliviar este derrotero magullado
tuve que limar los cristales del encierro
aporrear inversos mundos
juntar la carroña existencial
y armar este yo simulado.
Para condecorar la paz
de este andariego tropiezo
iba adivinando
el hilván oxigenado de la gloria
bebí hasta el hartazgo
los crucigramas de la lluvia
la toxina gélida de la soledad
desempolvé el último sábado Infante
de la curva trascendental
de los ojos de mi padre.
Para escapar de un tedio harto
inventé un velocípedo gris
con grafito borrascoso
galopaba en la nuca
de un dios de hojalata
que me dejaba ser humano.
Los ardores exclusivos
de un asombro coherente
anudaron este invierno.

